SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS
Que te guarden en tus caminos.
De los sermones de san Bernardo abad
Sermón 12 sobre el salmo 90
A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos.
Den gracias al Señor por su misericordia por las maravillas
que
hace con los hombres. Den gracias y digan entre los gentiles: «El
Señor ha estado grande con ellos». Señor, ¿qué es el hombre para que
le des importancia, para que te ocupes de él? Porque te ocupas
ciertamente de él, demuestras tu solicitud y tu interés para con él.
Llegas hasta enviarle tu Hijo único, le infundes tu Espíritu,
incluso le prometes la visión de tu rostro. Y, para que ninguno de
los seres celestiales deje de tomar parte en esta solicitud por
nosotros, envías a los espíritus bienaventurados para que nos sirvan
y nos ayuden, los constituyes nuestros guardianes, mandas que sean
nuestros ayos.
A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos.
Estas palabras deben inspirarte una gran reverencia, deben
infundirte una gran devoción y conferirte una gran confianza.
Reverencia por la presencia de los ángeles, devoción por su
benevolencia, confianza por su custodia. Porque ellos están
presentes Junto a ti, y lo están para tu bien. Están presentes para
protegerte, lo están en beneficio tuyo. Y, aunque lo están porque
Dios les ha dado esta orden, no por ello debemos dejar de estarles
agradecidos, pues que cumplen con tanto amor esta orden y nos ayudan
en nuestras necesidades, que son tan grandes.
Seamos, pues, devotos y agradecidos a unos guardianes tan eximios;
correspondamos a su amor, honrémoslos cuanto podamos y según
debemos. Sin embargo, no olvidemos que todo nuestro amor y honor ha
de tener por objeto a aquel de quien procede todo, tanto para ellos
como para nosotros, gracias al cual podemos amar y honrar, ser
amados y honrados.