

Sexto Aposento: El Corazón del
Padre Eterno
Inmersión en la Divina
Voluntad
"He venido para explicarte el Sexto Aposento. Es el Corazón del Padre
Eterno. Abraza a todos los demás Aposentos de Nuestros Corazones Unidos. En
este Aposento está la promesa de Dios: una nueva alianza de amor. Las almas
que pasan a este Sexto Aposento han alcanzado el Cielo más alto. En esta
vida, este Aposento está reservado para aquellos que ya han alcanzado la
santificación. En la vida eterna, los santos y mártires de amor que
alcanzaron el Quinto Aposento avanzan al Cielo más alto."
"Puesto que el Corazón de Mi Padre abraza todos los Aposentos de Nuestros
Corazones Unidos, date cuenta de que Él llama a cada alma a estar inmersa en
este Cielo más alto. Pues, para el que tiene fe, todo es posible.”
Jesús, 1° de Abril del 2003
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“He venido para ayudarte a comprender la diferencia entre el Quinto
y el Sexto Aposento. El Quinto Aposento es la Unión con la
Divina Voluntad. Cuando dos cosas están unidas, todavía se distinguen
como entidades separadas; como los Dos Corazones en la Imagen
de los Corazones Unidos. Pero el Sexto Aposento es aún más.
"En el Sexto Aposento, la voluntad humana está
inmersa en la Divina Voluntad para que estén, por así decir,
mezcladas. Ya no puede distinguirse una de la otra.
Como dijo San Pablo: ‘Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí’. Las
dos voluntades —la Divina Voluntad y la libre voluntad— están mezcladas, una
inmersa en la otra, para ser una sola.”
Santo
Tomás de Aquino, 2 de Abril del 2007
“La Revelación de los Corazones Unidos representa todo el viaje
espiritual desde el primer momento de la conversión del corazón hasta la
completa unión con la Divina Voluntad de Dios."
"El Inmaculado Corazón de Mi Madre es el
Amor
Santo, el cual es los dos grandes mandamientos: amar a Dios sobre
todas las cosas y al prójimo como a uno mismo. Cuando el alma comienza
a vivir estos mandamientos en su propio corazón, ella ha dado el primer
paso, que es la conversión. Está en el Primer Aposento de Nuestros
Corazones Unidos: el Inmaculado Corazón de Mi Madre. La llave
para entrar con firmeza a este Aposento es la invocación a María, Protectora
de la Fe. Cuando se le invoca así a Mi Madre, Satanás desaparece."
"Los Aposentos subsiguientes en este viaje hacia la perfecta unión con la
Divina Voluntad están todos dentro de Mi Sagrado Corazón, que es el Amor
Divino. El Corazón de Mi Madre es la Puerta de Entrada a la Nueva
Jerusalén. Mi Corazón es la Nueva Jerusalén."
"Mi
gracia está presente y en perfecta simetría con los esfuerzos del alma para
pasar a través de los Aposentos de Mi Corazón. El Segundo Aposento
representa la búsqueda de la santidad; el Tercero, la perfección en la
virtud; el Cuarto, la conformidad con la Divina Voluntad; y el
Quinto, la unión con la Divina Voluntad."
"Todo esto se lo doy a la humanidad como una enseñanza sobre la vida
espiritual. Deseo que lo des a conocer.”
Jesús, 20 de Octubre
del 2000
“Te
voy a describir en términos sencillos el viaje a los Corazones Unidos.
En esta parábola, los Corazones Unidos están representados por una casa
grande. El alma que desee entrar a la casa (el Primer Aposento) debe
utilizar una llave. Esta llave representa la libre voluntad del alma.
Cuando utiliza la llave (que es rendirse al llamado a amar), ella entra a la
antesala de Mi Corazón, que es el Corazón Inmaculado de Mi Madre, el Amor
Santo. Una vez dentro de este ‘vestíbulo’, el alma siente curiosidad
del resto de la casa (es decir, los Aposentos de Mi Corazón, el Amor
Divino). El alma encuentra frente a ella otra puerta. Nuevamente
debe dar vuelta a la llave y rendirse más profundamente a Mí; esta vez debe
rendirse a la santidad. Finalmente, dentro de la casa, el alma está
ansiosa por explorar las otras habitaciones (los Aposentos de Mi Corazón).
Cada Aposento permanece aislado tras una puerta cerrada. Cada
habitación (o Aposento) a la cual el alma busca entrar, requiere de una
sumisión más profunda de su propia voluntad. Si es sincera y persevera
en sus esfuerzos, alcanzará la habitación más aislada: el Quinto Aposento
de Mi Corazón. Aquí es pura paz, amor y alegría. En esta
habitación, que es la más pequeña de todas, es donde el alma encuentra la
unión total con la Divina Voluntad de Mi Padre.”
“Un alma así se establece en este pequeño Aposento sin deseos de que la
encuentren o la vean. Su único placer es estar allí. Siempre
está en el momento presente. Toma tu tiempo para meditar sobre esta
casa que te he mostrado. El Aposento más pequeño de Mi Corazón
es donde el alma descubre el Reino de Dios en su interior. Yo me
siento junto a los invitados que entran al Quinto Aposento, y ellos siempre
están en Mí.”
Jesús, 3 de
Octubre del 2000
“…cada alma fue creada para ser atraída a la unión con la
Voluntad de Mi Padre. Hasta hoy, el camino para esta unión permanecía
oscuro. Pero ahora, los Aposentos de Mi Sacratísimo Corazón han sido
revelados a toda la humanidad. La dirección es segura y directa.
En el momento en que el alma escucha el llamado a la conversión de corazón,
se encuentra en el umbral del Primer Aposento: el Corazón de Mi Madre, el
Amor Santo.”
Jesús, 4 de Septiembre del 2000
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La Puerta a Cada Aposento es
una Rendición más Profunda al AMOR
En enero y febrero del 2001, Jesús le dictó a la vidente Maureen Sweeney Kyle la siguiente serie de mensajes, en los cuales reveló los 'secretos' de los cinco Aposentos de los Corazones Unidos. Tiempo después, en abril del 2003, se reveló un Aposento más, el Sexto Aposento.
Introducción"... Yo soy tu Jesús, nacido Encarnado. El Sexto Aposento –la
Voluntad de Mi Padre– cubre todos los demás Aposentos, y aún así, para
alcanzarlo, debes pasar por todos los demás Aposentos, pues el Sexto
Aposento es el Cielo más alto. Entonces, ¿cómo puedes pasar a través
de él sin ser contenido en él? Para entrar al Primer Aposento, que es
el Amor Santo, el alma debe, hasta cierto grado, pasar a la Voluntad de Mi
Padre, pues el Amor Santo es la Divina Voluntad, como lo es cada Aposento."
"Al principio, la Voluntad de Mi Padre actúa como un cedazo, filtrando la
iniquidad y la voluntad propia, y ayudando al alma a aferrarse a la Voluntad
de Dios. En cada Aposento sucesivo, más de la voluntad propia del alma
pasa por el ‘cedazo’, y más de la Divina Voluntad llena el alma. Las
almas que sí alcanzan el Sexto Aposento, el Cielo más alto, ya sea en esta
vida o en la siguiente, son consumidas por la Divina Voluntad y ya no
existen por sí mismas, existen sólo en Dios."
"Me pides que explique el concepto del Cielo más alto. No puedo
explicarlo en términos humanos. No es un concepto ni un lugar.
Es más bien una experiencia. Algunos pueden acercarse a esta
experiencia, pero la mayoría nunca lo alcanza.” (2 de
Abril del 2003)
RESÚMEN:
Esto fue dictado por San Antonio, quien dijo:
"Aquí está el camino de la salvación, santidad, perfección y santificación,
puesto de manera sencilla:
Paso 1:
Salvación.
La rendición al Amor Santo, el cual es los dos grandes mandamientos de amor.
En esta rendición, el alma es llevada al Inmaculado Corazón de María.
Su Corazón es el refugio espiritual de toda la humanidad y la Puerta de
Entrada a la Nueva Jerusalén, que es el Corazón de Jesús.
En esta rendición, el alma comienza a ver sus pecados y faltas más grandes.
También, en este Corazón de María, el alma comienza a reconocer el poder y
la importancia del momento presente.
Paso 2:
Santidad.
La entrada al Sagrado Corazón de Jesús (el Amor Divino) por medio de una
rendición más profunda al amor.
El alma comienza a equiparar el Amor Santo y Divino con la Divina Voluntad
de Dios. Ella aspira a la santidad personal mediante una mayor
rendición a la Voluntad de Dios, la cual es siempre el Amor Santo en el
momento presente. El alma comienza a entender que su voluntad se rige
por lo que tiene en su corazón.
Paso 3:
Perfección.
El alma, ahora arraigada en el Amor Santo y Divino, pone todo su esfuerzo
para ser perfeccionada en las virtudes.
Practica las virtudes diligentemente, ora pidiendo tenerlas en su alma y,
cuando Dios ve un esfuerzo meritorio, infunde estas virtudes en el alma.
Paso 4:
Santificación.
Este Aposento del Divino Corazón de Jesús acoge a quienes se han conformado
exitosamente a la Divina Voluntad de Dios.
Todavía hay dos entidades: el alma que continuamente busca la
conformidad y tiene éxito en ello; y la Divina Voluntad de Dios.
Paso 5:
Unión con la
Divina Voluntad.
Pocos alcanzan este santuario interior del Corazón de Nuestro Señor.
Ahora hay una sola entidad. El ‘yo’ ya no está presente. El alma
es una con Dios y Su Divina Voluntad. Esto es la Nueva Jerusalén.”
20 de Mayo del 2000